El vicepresidente Pedro Alliana confirmó que aceptó ser candidato presidencial por Honor Colorado, pero afirmó que no iniciará campaña para no descuidar su gestión en el Gobierno; además, adelantó que su eventual dupla debería tener un perfil técnico que complemente su trayectoria política.
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, en entrevista con la 970 AM y GEN, confirmó que aceptó el desafío de ser candidato presidencial por el movimiento Honor Colorado con miras a las elecciones del 2028, aunque dejó en claro que no iniciará una campaña anticipada y que su prioridad seguirá siendo la gestión.
“Mi chip no está en modo elecciones presidenciales. Estoy demasiado enfocado en lo que es mi rol como vicepresidente de la República”, afirmó, al tiempo de señalar que esta sería la última vez que se referiría públicamente a su candidatura en esta etapa.
Alliana explicó que la decisión se dio tras una reunión con el líder del movimiento, Horacio Cartes, quien le planteó la necesidad de definir una figura para encabezar el proyecto político. “El movimiento necesita tener un candidato, nosotros no tenemos otro candidato”, relató que le fue expresado, junto con datos y mediciones que respaldaban su posicionamiento.
En ese contexto, indicó que también conversó con el presidente Santiago Peña, quien coincidió en la necesidad de avanzar en esa definición. “Yo entendía la situación y le dije que iba a aceptar este desafío”, sostuvo.
Sin embargo, remarcó que no desviará su atención del cargo actual. “No es momento de hacer campaña política. Tengo una responsabilidad como vicepresidente y voy a seguir abocado a eso”, insistió.
El vicepresidente señaló que su eventual candidatura deberá sustentarse en resultados de gestión. En ese sentido, reconoció que, si bien el Gobierno ha logrado avances, aún existen áreas sensibles que requieren atención. “Hay todavía mucho por solucionar en salud, en educación, en seguridad y también en obras públicas”, expresó.
A la par, defendió algunas políticas impulsadas por la actual administración, como la entrega de becas y el programa de alimentación escolar. “Más de 1.050.000 niños hoy están comiendo en las escuelas, algo que muchos decían que era imposible”, destacó.
Alliana también hizo énfasis en la necesidad de dar continuidad a los proyectos en marcha y evitar retrocesos. “Nosotros no vinimos a destruir obras de gobiernos anteriores, sino a continuarlas e iniciar nuevas”, afirmó, señalando que ese será uno de los ejes de su propuesta política.
En cuanto a la conformación de una eventual dupla presidencial, sostuvo que el perfil del vicepresidente debería ser técnico para equilibrar la chapa. “Tiene que ser alguien de confianza, pero también con un perfil técnico que complemente”, explicó, agregando que la decisión deberá ser consensuada dentro del movimiento.
Finalmente, aseguró que su rol dentro del oficialismo será contribuir a mejorar la gestión, manteniendo un diálogo permanente con el presidente. “El éxito de este gobierno va a ser mi éxito y el fracaso también va a ser mío”, concluyó.





