Paranaländer destapa su playlist de música parawayensis contemporánea, sea punk, metal, reggae, electrónica o rap, en puréte guarani-jopara.
De la misma forma que pienso que el poeta parawayensis que no escriba en guarani/jopara no es que no sea paraguayo, sino que no es poeta, también pienso que el rock local, nativoite, hace rato debió apropiarse del guarani/jopara. Este gremio musical por fin se ha soltado el pelo, ha salido del armario, i rienda so, etc. Todas las metáforas de liberación valen aquí. Es el tape guazú correcto desde el momento que recuperar y exhumar este sustrato obliterado por siglos de ideología civilizatoria, occidental, eurocéntrica, abre un ámbito de euforia mítica y palingenésica. Argentina, por ej., le ha dado la espalda, siempre se ha jactado de succionar la teta occidental, hasta el punto de apropiarse de formas incluso argóticas, populares, como el vesre remedando al verlan franchute. Cantar y poetizar en guarani/jopara es una verlanización de raíz, mucho más profunda que una mera adaptación de maneras occidentales en un grund sudaka. Brasil quedó atrapado entre la cachaza, el futibol y la piada. Uruguay entre el fayuto y su dioscuridad kurepa. Hay que remontar el Pilcomayo para encontrar raigambre y carácter nativos en Bolivia, Perú y Ecuador. Chile también es un espejo empañado de Argentina.
Hoy me dedicaré a enlistar bandas y músicas paraguayas que recurren al guarani desde el rock, metal, reggae, rap, etc.
Esta iniciativa se encuadra dentro de una investigación de temas totalmente anti woke, de nulo valor académico, no susceptibles de becas o residencias: por amor al tekorei puro y duro. Al guarani en el rock le seguirán de acuerdo al manejo del tedio cotidiano, el humor contra el teko achy, el soguetismo sempiterno, los siguientes ítems: la nada en el pop contemporáneo, anglo, francés, tano y españo. Fuck en la música anglo. Etc.
Mi playlist ha crecido exponencial y priapísticamente estos últimos años.
The tempranos cantan aún en español en «Oreko la orekova» (2014) su reggae hipnótico. Changoz! en «Mario Ferreiro Ejecutado En La Plaza Uruguaya», en «Desmembrando A Un Pyrague» (2018) y en «Ñamoseke Monsanto» (2019) noiscorizan antes que joparaizan a estos tres judakái autóctonos/y multinacional.
Ayvu (2024) es otro cantar ya: su nomenclatura y la de los tracks del disco » Marane » deja el mensaje muy claro de su apuesta total a la baza guarani: 1.Mba`e meguâ, 2.Mbaguasu, 3.Pytũmby, 4.Guaruje, 5.Yvora ñorairo, 6.ko`ẽmba rire, 7.Yvaga hundiha, 8.Marane. Los black metaleros ya habían facturado el año 2023 «Hera’yva», del mismo tenor, para demostrar que aquí se trata de postura y no de capricho momentáneo.
«Aña memby» es un track del disco «Where the Winter End» (1995) del trío Adonay -pionero del black metal guarani.
«Arasunu» (2015), disco de metal totalmente en guarani de Blasphemer: 01-Intro-Yvy Guaraní, 03-Rockhayhu, 04-Ñorairo, Sapukai (Acosta Ñu), 05-Arasunu, 06-Curupayty, 07-Sãso, 08-Guyra Hû Ánga Uhá.
Karai guazú en «Aipota» (2020) nos deja hecho sopa en el track 01-«discurso final» donde usa un cut-up al estilo de Diabologum, yuxtaponiendo a un audio cinematográfico (el discurso final del Mariscal de la peli «Cerro Corá») un instrumental en este caso dub.
No me queda espacio en esta columna así que concluyo apenas citando otras bandas de mi carpeta de música paraguaya jopara/guarani:
Kuazar – Hybrid Power (2023), TAU – Ñorairo Guasu (2011), Qetsy – la banda encarnacena de un solo miembro, en el disco electrónico género footwork hei chéve kuri «Paraguay 2050» (2024), tiene dos tracks con títulos en guarani, Ayvu y Urusu He’ê, Vecindad Autopsia «Mbaeve» (2008)…





